Mostrando entradas con la etiqueta contaminación del agua. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta contaminación del agua. Mostrar todas las entradas

La polución. El equilibrio natural y el futuro de la tierra.


La polución atmosférica apareció en toda su amplitud en el periodo de entreguerras, pero su origen radica en la revolución industrial del siglo XIX, con sus múltiples combustiones energéticas. En la actualidad, el aire contiene más de cien sustancias polucionantes.

La palabra polución se ha usado muy poco hasta los últimos decenios. Hoy aparece casi a diario en los boletines de información. Es de tanta actualidad este inquietante fenómeno, que muchos fenómenos, que muchos sabios han hecho oír ya su voz de alarma.

La degradación del suelo y de los paisajes, la contaminación de los cursos de agua y de los océanos y el aumento del ruido son una amenaza directa contra el mantenimiento de la vida en nuestro planeta. La lucha contra la polución, regalo envenenado de la revolución industrial, ha cobrado una preferencia esencial.

El equilibrio entre los organismos vivientes y su entorno fisicoquímico es cada vez más frágil.

Los lazos que unen entre sí las especies vegetales o animales también son muy precarios. La biosfera (es decir, el conjunto de los seres vivientes y del aire, agua y suelo que constituyen su habita) vive de este equilibrio permanente.

Contaminación del agua. Cuida el futuro del planeta.



El agua del mundo está contaminada, esta aseveración está comprobada y su contaminación no es solamente de estos tiempos.

Si hacemos un repaso de la historia, está científicamente probado que la degradación de las aguas es muy antigua.

En lugares como la desembocadura del Nilo, hay niveles altos de contaminación paulatina desde hace siglos. En este siglo XXI, se ha extendido este problema a ríos, lagos y mares de todo el mundo.

Inicialmente fueron los ríos, lagos y mares de las zonas portuarias en las grandes ciudades y las zonas industriales las que recogían las basuras y a la vez se transformaron en sucias cloacas que arrastraban productos químicos, espumas y toda clase de contaminantes.

Con la industrialización y el desarrollo económico este problema se ha ido trasladando a los países en vías de desarrollo, a la vez que en los países desarrollados se producían significativas mejoras al respecto.